Morelia, Michoacán, a 1 de abril de 2018.- Este Domingo de Resurrección te invitamos a conocer las capillas y templos con cielos historiados de la Meseta Purépecha.

En Michoacán existen extraordinarias capillas y templos con Cielos Historiados, en donde, entre los s. XVI y XVIII los artistas indígenas interpretaron los textos sagrados en exquisitos artesonados policromados.

En esta temporada, vale la pena que los michoacanos; los turistas y visitantes nacionales e internacionales, conozcan el sincretismo cultural y religioso plasmado en las bóvedas de muchas de las capillas y templos michoacanos.

En Tupátaro, a su capilla se le conoce como la Capilla Sixtina de América, gracias a su majestuosidad, es una joya que se distingue por su ornamentación dorada al interior del templo, cuenta con imágenes de la Pasión de Cristo y la coronación de la Virgen, construida en el siglo XVI.

En la Meseta Purépecha, muchos de los templos están dedicados a Santiago, representado a lomos de su caballo blanco, el mismo color que se atribuye al Dios purépecha de la guerra Curicauer o a los calzonzin o emperadores.

En Zacán, la Capilla de la Inmaculada Concepción representa la letanía del Rosario, con ángeles y arcángeles rodeando a la Virgen. La pintura, en tonos azules, es de una sencillez exquisita.

El templo de Cocucho está dedicado a San Bartolomé y su sotocoro se considera una de las obras maestras del arte popular barroco michoacano. Arcángeles, músicos y escenas de acción con Santiago de protagonista sorprenden por su elegancia, en tonos rojizos, blancos y negros.

En el Templo de Santiago en Nurío, el exquisito sotocoro de azul profundo con ángeles y músicos. Pero la joya está en la capilla de indios, dedicada a la Inmaculada Concepción y profusamente decorada con escenas marianas en brillantes colores.

Con el mismo encanto naïf está pintada la Capilla de Santiago en Charapan, con los apóstoles como protagonistas de la bóveda de madera.

Con un estilo totalmente diferente se encuentra la Capilla de San Miguel Arcángel en Pomacuarán, con sus ángeles y arcángeles cantando las bienaventuranzas.

Los Cielos Historiados de Michoacán, son probablemente el recorrido artístico más conmovedor del Estado, ya que las bóvedas de los templos y capillas muestran la emoción en los pinceles del artista indígena.