Morelia, Mich; a 6 de abril del 2026.- Drástica y crítica como política, suave y dulce como la madre de Jesús, así la personalidad de Lucila Martínez Manriquez.
Su faceta como actriz quedó de manifiesto en su participación como María en la obra La Última Cena de pasados días en la Casona del Teatro, cuya dirección estuvo a cargo de Juan Carlos Arvide.
Con un largo vestido y un velo oscuros, sufrió como la madre que sabe que su hijo morirá y nada puede hacer.
En entrevista con este medio, la regidora y lideresa del PRD en Morelia, llamó a recobrar la fe, cuando ésta se ha perdido.
“Para mí ha sido muy emocionante y gratificante representar a María, madre de Jesús, en estos diez años en la Última Cena”, resaltó.
“Para mí representar a María, representa la fortaleza, el amor incondicional, la resiliencia y el acompañamiento que como mujer se le da a los hijos”, detalló la actriz.
Más allá de la figura religiosa, María es la representación de todas las mujeres a nivel mundial que acompañamos a nuestros hijos en todo tipo de sentimientos: triunfos y fracasos.
“Y también rescato algo muy importante: María representa una parte muy importante de la historia porque nos dice que las mujeres hemos sosteniendo la historia, no la hemos acompañado”,. pronunció.
Recordó que tiene alrededor de 13 años en el mundo de la actuación y ha participado en varias obras y dijo que se da su “tiempecito” para compaginar la política y el teatro.
Y en su desempeño como regidora del Ayuntamiento de Morelia, afirmó que hace falta que los gobiernos locales impulsen la cultura y las artes ya que pueden promover los valores y la unión familiar.
En este sentido reprochó que en el gobierno de Morelia no haya habido eco en la Secretaría de Cultura, es una lastima porque aquí en Morelia y en el estado tenemos actores de gran talla.
Martínez Manríquez lamentó la situación de violencia que se vive en Morelia, en el estado y en todo México, por ello es necesario que los gobiernos se esfuercen por contenerla y lograr la paz que necesitamos.
Señaló que la familia es fundamental para recobrar los valores que lamentablemente se han ido perdiendo.







