Por Padre Pistolas

– En San Juan se nos presenta la parábola de la vid y los sarmientos para indicar que si no estamos unidos a Cristo y no seguimos sus mandamientos y sus consejos no producimos, no solo pocos o muchos frutos, si no ningún fruto como una rama o sarmiento que se despega de la vid del tallo de la uva, o como decimos ahora no prendes la televisión o la plancha si no se conecta el enchufe de la luz eléctrica.
– Creo que hoy en día en lugar de confiar, en ser buenos, respetuosos y generosos como quiere Cristo, confiamos más en ser ricos y que el dinero lo puede casi todo, casas buenas, carros nuevos, mujeres hermosas, comodidades y paseos por todo el mundo y desgraciadamente muchos roban, unos pagando poco a los trabajadores, otros en la política, otros en el narcotráfico, otros en los deportes pero a la hora de la verdad como las enfermedades incurables, la muerte, los secuestros, para nada sirve el dinero, más vale un amigo o amiga que un millón de pesos en la bolsa, la salud, el amor, sobre todo cuando uno se siente amado por Dios y a su vez le demuestra uno amor a Dios a los pobres y desamparados y les ayuda, alivia, aconseja y convive con ellos no hay otra forma de hacerse amigo de Dios y para eso se necesita ser desprendidos de las cosas materiales, estudiar a fondo la biblia, asistir frecuentemente al templo y a los sacramentos en especial la confesión, como ven no es nada fácil.

– Aquí no caben ni actitudes de soberbia, protagonismo, ni culto a la personalidad, se necesita humildad y sencillez.

– Cristo sabía que se necesita el dolor y el sufrimiento como la poda, para poder dar buenos frutos, así lo comprendió San Pablo y va a buscar a los apóstoles para estar unido a los apóstoles y a Cristo y posteriormente es enviado a su tierra, Tarzo y así comienza una gran misión.

– Hasta los sacerdotes y obispos podemos caer en la tentación, de creernos Juan Camaney y que los logros pastorales son por méritos propios, pobres mensos, de Cristo depende nuestra permanencia en este mundo, nuestras acciones pastorales de cualquier tipo.

– Cristo es quien nos da la fe, el entendimiento, nuestra capacidad de amar y convencer, las fuerzas para no pecar, es más fácil que una pulga de un salto hasta la luna a lograr algo sin Cristo.

– La vida de la iglesia desde un principio está llena de dificultades persecuciones, esas son las podas necesarias, el sacerdote que diga que no tiene problemas en su parroquia es porque de profeta no tiene nada, a mi cuando veo que algunas personas se me salen de misa comprendo que voy bien porque les duele algo.

– El amor no consiste en palabras bonitas si no en obras son amores y no buenas como decimos en el rancho, “obras son razones y no buenas razones”.

– Padrecitos recuerden el dicho “la corrupción de lo mejor es lo peor”.

– El que adora el dinero se convierte en ateo malagradecido, (ojete), lo hace tacaño y mentiroso.

– Cuánto daño nos hace decir cuando debemos hacer algunos beneficios al prójimo: mañana lo voy hacer y al día siguiente decimos lo mismo.

– El regalo que Dios le dio a su hijo fue una cruz y a su madre una espada.
– Cristo nació en una cueva y murió en una tumba ajena, no necesitó nada para ser feliz.

– Mamá me voy a ir con mi novio.

– Hija, “tómate 10 limones”

– Mamá, antes o después de…

– No, en lugar de, vieja caliente.

Que Dios los bendiga