Morelia, Michoacán, a 17 de febrero de 2018.- La Secretaría de Salud de Michoacán (SSM), que encabeza Elías Ibarra Torres, exhorta a la población a extremar precauciones durante la Cuaresma, ya que incrementa el consumo de pescados y mariscos, por lo que a través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) recomienda que sólo adquieran productos pesqueros que se encuentren refrigerados o encima de camas de hielo, ya que es la única manera de evitar que puedan estar descompuestos y causar daño a la salud.

La invitación es para que antes de adquirir pescados y mariscos, primero revisen que los establecimientos se encuentren limpios y sin rastros de sangre, vísceras, tierra o cualquier materia extraña que pueda contaminarlos.

Además, cuando se compren ostiones, almejas o mejillones, deberán escoger sólo aquellos que tengan la concha firmemente cerrada.

En el caso de los pescados, deben elegir los que tengan ojos húmedos, brillantes y cristalinos, piel firme, con brillo y las escamas bien adheridas, olor fresco y a mar.

Por el contrario, no deben adquirir el pescado cuando los ojos estén opacos, grisáceos, hundidos o secos, tenga olor desagradable, pútrido, a amoniaco o rancio, la piel esté flácida, sus escamas se desprendan fácilmente y las agallas se encuentren oscuras, viscosas o verdosas.

Si el pescado o los productos de mar se compran congelados, no se deben descongelar a temperatura ambiente, ya que esto permite el desarrollo de bacterias en la carne que después cocinamos ya contaminada.

Por eso, es preferible pasar el producto del congelador al refrigerador para después cocinarlo, colocarlo directamente en el chorro de agua sin que ésta se estanque o utilizar microondas.

Es importante saber que los pescados y mariscos no se deben descongelar y después volverlos a congelar, dado que resulta peligroso para la salud porque la carne corre el riesgo de contaminarse de virus, bacterias o parásitos, los cuales ocasionan severas infecciones e intoxicaciones.

Cuando los productos se descongelan y luego se vuelven a congelar pueden contar con microorganismos generados por falta de higiene durante la manipulación, venta y almacenamiento de los productos y pasa lo mismo cuando los pescados no son refrigerados o congelados.

Los principales padecimientos que puede causar el consumo de pescados o mariscos en mal estado son el adormecimiento de extremidades, palpitaciones, fiebre, diarrea y vómito.

De presentar cualquier síntoma o malestar deben acudir de inmediato al médico