Morelia,Mich; a 14 de noviembre del 2025.-El maestro Armando Cortés fue sacado del IMCED de manera fulminante tras múltiples denuncias de hostigamiento contra estudiantes, un caso que estalló entre la comunidad académica y que dejó en evidencia lo que muchos alumnos ya venían señalando desde hace tiempo: un docente cuyas conductas cruzaban límites y generaban miedo en las aulas.
Fuentes internas revelaron que los señalamientos contra Cortés no eran aislados, sino reiterados, y que varios alumnos habían manifestado sentirse incómodos y presionados por el maestro. Las quejas finalmente llegaron a la dirección, donde la titular del instituto, Mariana Sosa, tomó la decisión de separarlo de inmediato.
La directora lanzó un mensaje contundente:
“En esta institución no vamos a permitir abusos ni hostigamiento. El IMCED no es terreno para quienes se aprovechan de su posición.”
La acción vino acompañada de un llamado de atención directo hacia cualquier otro docente que pretenda replicar este tipo de conductas: tolerancia cero, sin excepciones y sin encubrimientos.
Estudiantes consultados señalaron que ya era hora de que las autoridades intervinieran, pues la situación había escalado al punto de generar un ambiente tenso en el plantel. Algunos jóvenes afirmaron que el comportamiento del maestro había sido “normalizado por años”, y que se necesitó valor y presión colectiva para que alguien finalmente les hiciera caso.
Padres de familia, indignados, exigieron que el caso no termine solo en una separación temporal, sino que avance hacia consecuencias más severas si la investigación confirma los actos denunciados. Reclaman que las instituciones formadoras de docentes deben ser las primeras en cuidar a sus estudiantes y frenar comportamientos que dañan su integridad emocional y académica.
El IMCED anunció que reforzará sus protocolos internos, además de brindar acompañamiento psicológico y jurídico a los afectados. La comunidad estudantil insistió en que este caso debe convertirse en un precedente ejemplar para evitar que futuros abusos sean ignorados, encubiertos o minimizados.
La salida de Armando Cortés envía un mensaje claro:
quien hostigue, intimide o abuse de su poder, no tiene lugar en el IMCED.








