Por Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez 

Aquí se lo dije, bajo las condiciones actuales no puede haber “tiro” para la elección presidencial del 2024, eso solo existe en la narrativa de los aliancistas que perdieron cuatro gubernaturas de las seis, no les queda de otra que mentir con los números buscando insertar optimismo en la ciudadanía, pero los números no mienten, el PRI, el PAN y los restos del PRD hoy gobiernan solo ocho de las 32 entidades del país, claro que se puede poner peor para los tricolores el año que viene en el que podrían perder Coahuila y joya de la corona, el Estado de México.

No hay duda de que los gobernadores Omar Fayad Meneses y Alejandro Murat Hinojosa, operaron a favor de López Obrador, hicieron todo para que Morena se instalara en la plaza, si con ex priistas que es uno de los falsos consuelos que se escuchan, insisto una derrota es una derrota y no hay para donde hacerse. Estos gobernadores que llegaron cobijados por el tricolor y de larga historia en ese partido ya son considerados como traidores, aunque el mismo Alejandro Moreno no se ha querido pronunciar, se escuchan voces para su expulsión.

El presidente López Obrador anduvo de gira por Oaxaca y se le vio muy cariñoso, conforme y complaciente con Murat, hasta lo destapó como otra de las corcholatas, eso sí, no quedó del todo claro si se pronunció por que fuera candidato del PRI o fue una franca invitación a integrarse a las filas de Morena y claro que Murat no le hizo el feo al Pejelagarto para quien solo tuvo alabanzas por las obras iniciadas en el estado. Para López Obrador le es conveniente seguir teniendo a esos que dobló en el PRI para que sigan operando a su favor, no le conviene la desaparición del dinosaurio porque es su contraste, el villano favorito y causante de toda la desgracia del país, su cuartada perfecta.

Pronto veremos la reacción de las cupulas priistas a la postulación de Alejandro Murat como presidenciable y que le depara el destino al dócil Fayad del que se dice que se va de México, probablemente a Francia. Veremos si hay mano dura con los tricolores y su presidente al que se le va a venir la noche con más presión, habrá más audios y hasta amenazas mafiosas de Layda Sansores como aquello de poner en su programa una corona fúnebre, un crespón y la foto de Alejandro Moreno, lo que sea para bajarlo del CEN. Pero que quede claro, no es una defensa al PRI, sino señalar las actitudes de los que se dicen diferentes y se comportan como pandilleros. En ese mismo sentido, tampoco porque el PRI les pueda arrebatar la presidencia en el 2024, sino porque quieren el Estado de México y reducir más al partido que vio nacer a López Obrador, nada que no se construyeran con años de corrupción, prepotencia y olvido de la ciudadanía.

La reunión con los expresidentes del PRI será clave, me comentan que hay división en aquello de pedir la renuncia del tal “Alito” quien pretende mantenerse en la posición porque argumenta que fue electo de manera democrática, todos los que le piden la renuncia no entregaron buenos resultados, en todo caso son perdedores igual que Alejandro Moreno Cárdenas. La debacle del PRI no comenzó con la llegada de López Obrador, inició en el 2000 cuando, que bueno, dejó Los Pinos por primera ocasión, luego regresaron el 2012 más corruptos y eso los dejó reducidos a su mínima expresión… pero mejor ahí la dejamos.

Entre Palabras

Me cuentan que hay una promesa de Claudia Sheinbaum con Omar García Harfuch para convertirlo en candidato para la Jefatura de Gobierno. ¿Será?