Morelia, Michoacán a 19 de marzo de 2026.- La distribución del libro “Cultura de los pueblos originarios necesaria para vivir en armonía” por parte del Partido Verde Ecologista a través de Casa por Casa ha generado molestia entre los habitantes de Michoacán. Muchos se sienten inconformes al encontrar el libro en sus buzones, considerándolo una forma de propaganda política.

Pero la indignación no se detiene ahí. Los ciudadanos también están molestos por los videos promocionales de la Kinchecua, pagados por el gobierno de Michoacán, en los que aparece la coordinadora de comunicación social, Záyin Villavicencio, como locutora dándose promoción también política a su persona con recursos públicos. Según los quejosos, estos videos son invasivos y aparecen constantemente en YouTube y redes sociales, interrumpiendo su tiempo de ocio.

La gente de Michoacán se siente bombardeada por la publicidad del Partido Verde Ecologista y exige transparencia y respeto a su privacidad. La situación ha generado un debate sobre el uso de recursos públicos para fines políticos y la necesidad de establecer límites claros para evitar el abuso de poder.

¿Hasta dónde llega la línea entre la promoción de la cultura y la propaganda política? ¿Qué opinan los ciudadanos de Michoacán sobre esta situación?