Michoacán–Jalisco; a 28 de febrero del 2026.- acusan a Los Rangel Valencia de reactivar violencia
Michoacán.- La calma duró poco. Tras los hechos violentos registrados el pasado 22 de febrero en distintos puntos del país, habitantes de comunidades ubicadas en los límites de Michoacán y Jalisco denuncian que el grupo armado conocido como “Los Rangel Valencia” habría retomado actividades ilícitas en la región.
De acuerdo con testimonios recabados —cuyas identidades se mantienen bajo reserva por seguridad—, este grupo sería actualmente el principal generador de violencia en Santa María del Oro y Valle de Juárez, en territorio michoacano, así como en localidades del vecino estado de Jalisco.
Los pobladores aseguran que Los Rangel Valencia formarían parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y que, en conjunto con células identificadas por alias como “el tío Lako” y “el Plumas”, integrarían una alianza criminal que opera en la franja serrana entre ambas entidades.
Además, los señalan como presuntos responsables de los recientes ataques armados contra militares y elementos policiacos en Cotija y Tocumbo, hechos que encendieron nuevamente las alertas en esta zona limítrofe.
Rancherías desoladas y desplazamiento forzado
Uno de los señalamientos más delicados tiene que ver con el impacto directo en comunidades rurales. Habitantes denuncian que esta presunta alianza criminal habría dejado rancherías prácticamente desoladas, luego de que —según refieren— se llevaran ganado, tractores y bienes de valor que campesinos lograron reunir durante años de trabajo.
Ante el temor por enfrentamientos o represalias, varias familias habrían abandonado sus propiedades con rumbo desconocido, generando un nuevo episodio de desplazamiento forzado en la región.
Presencia en varios municipios
Señalan presencia y operación en:
La Manzanilla
Mazamitla
Cocula
Jilotlán de los Dolores
Cotija
Los denunciantes aseguran que, además de los ataques contra fuerzas de seguridad, al grupo se le atribuyen robo de ganado, tráfico de armas y drogas, así como movimientos armados constantes en brechas y zonas serranas.
Otro punto que preocupa es que presuntamente algunos integrantes se harían pasar por personas desplazadas para operar en la zona sin levantar sospechas.
Incluso, refieren que recientemente en un rancho ubicado en La Manzanilla fueron localizados indicios que los vincularían con actividades ilícitas, lo que incrementó el temor entre las comunidades rurales.
El llamado es claro: habitantes de esta franja territorial piden a autoridades municipales, estatales y federales intervenir de manera urgente para frenar la expansión de este grupo armado, antes de que la violencia escale nuevamente como en meses anteriores y vuelva a colocar a la frontera Michoacán–Jalisco en foco rojo.






