Por José Cruz Delgado

Los grupos políticos dañan a los partidos

Sergio y Adriana en Tierra Caliente
¿Dónde andará el Atila de Nueva Italia?
Un PRI incluyente en estas elecciones

Las ambiciones políticas son malas conejeras, quien ha tenido el poder se enferman y quieren servirlo conservando a como dé lugar, a tal grado que conforman grupos o “pandillas” para presionar a sus respectivos partidos para que les den prebendas y seguir manteniéndose en el escenario político porque sienten que le hacen falta a la ciudadanía, a tal grado que quieren tener ingerencia directa en los institutos políticos y hasta quieren hacer a un lado a los dirigentes, y es bueno que lo hagan, que vean qué es lo mejor, pero lo lamentable es que quieran imponer sus decisiones a costa de traiciones y goles bajos anteponiendo sus interés personal o de grupo a los intereses de la militancia.

Casos hay muchos, en la mayoría de los partidos políticos llamados grandes porque en la “chiquillada” no hay lugar para todos, incluso, se sienten tan importantes que se dan el lujo de prometer puestos políticos en lo oscurito queriendo brincar por encima de las decisiones de los directivos aunque para lograrlo hasta los difamen, incurriendo en la deslealtad y cuando los llaman a cuentas se sienten los ofendidos, agraviados por la desconfianza, a tal grado que prefieren irse, otros con menos vergüenza se mantienen dentro, gestando traiciones políticas contra sus propios compañeros.

Hemos comentado en entregas anteriores, que cada vez que hay un proceso electoral o renovación de dirigencias estatales o nacionales, salen a la palestra aquellos que quieren ser y se desviven pregonando que hay unidad dentro de sus partidos, sobre todo aquellos que se han distinguido por sus traiciones, oportunismo y deslealtades, sin faltar los “sicarios políticos”, aquellos que se venden al mejor postor porque no les dieron lo que quisieron, que traicionan a sus partidos con tal de obtener prebendas políticas, insisto, se dan en la mayoría de los institutos, pero a últimas fechas se dan más en el PRI, PAN y PRD, en todas partes se cuecen habas, poco les interesa la ideología partidista, son pocos los que siguen firmes a sus ideales, los demás recurren a la traición, buscan el poder por el poder, los reflectores a como dé lugar y para lograrlo pisotean todo lo que se le ponga enfrente, abrazan a sus líderes pero los apuñalan por la espalda.

En tiempo de elecciones vuelven a resurgir aquellos que nunca dan la cara, que no hacen “talacha” para fortalecer a sus respectivos partidos políticos, pero sí llegando el momento exigen a sus dirigentes como si fueran los dueños, entonces resurgen las pandillas políticas tricolores, perredistas, panistas etc.

Esos que se dicen redentores se olvidad de la ciudadanía cuando no hay elecciones, se olvidan de la militancia y la dejan a la deriva, son pocos los líderes partidistas que siguen activos, intentando reunificar, aquellos fieles a sus ideales que continúan su trabajo, mientras que a los oportunistas no se les ve ni el polvo, hasta dentro de tres años que se acerquen nuevos comicios.

Las mafias del poder como dijera, Andrés Manuel López Obrador, existen en el PRI, PAN y PRD, principalmente, quien se cobija en una de ellas tiene futuro, quien se va por la libre es marginado, aplastado políticamente.

Hay dirigentes de partidos que tienen visión, son incluyentes dando oportunidad a jóvenes, como es el caso del Partido Revolucionario Institucional que para estos comicios les dio la oportunidad, incluso, priistas que se sentían marginados hoy tienen la oportunidad de participar activamente, algo que anteriormente no se había hecho.

Cambiando un poco el tema, se dice que el diputado local por el Distrito de Apatzingán, Sergio Ochoa Vázquez y la legisladora Adriana Hernández Íñiguez andan muy activos supervisando obras gestionadas por el legislador que al parecer tiene la esperanza de ser el abanderado por el PRI a la alcaldía de Apatzingán, mientras que Hernández Íñiguez busca la candidatura al senado, de ahí que ande muy activa recorriendo el estado. Veremos qué pasa.

Aunque el frío está haciendo estragos en Michoacán, el ambiente político está muy caliente, y precisamente, el diputado Roberto Carlos López García anda muy activo y podría ser el candidato por el Distrito X a la diputación federal por el PRI, y precisamente demandó a Protección Civil que implementen acciones a favor de los grupos más vulnerables y en condiciones de pobreza.

Por cierto, de quien ya no se sabe nada es del diputado por el Distrito de Múgica, Raymundo Arreola Ortega, llamado el “Atila de Nueva Italia”, no se sabe si va en busca de una diputación federal, la presidencia municipal o la reelección, lo único que se sabe es que ha andado muy activo haciendo reuniones en su distrito, donde por cierto es muy querido por la gente de ese lugar de tierra caliente. Ojalá pronto haya noticias de él porque es un joven político que ha brillado con luz propia por su trabajo legislativo en el Congreso del estado y tiene mucho que aportar a los michoacanos y se considera el más productivo de la actual Legislatura local.