Morelia.- Después de años en los que —según denuncias internas y señalamientos constantes entre la tropa— la sustracción de combustible habría sido una práctica cotidiana dentro de distintos agrupamientos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la propia dependencia informó que detectó un presunto caso de ordeña de gasolina por parte de elementos de la Guardia Civil.
A través de un posicionamiento oficial, la SSP señaló que, tras conocer los hechos, dio vista inmediata a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que realice las investigaciones correspondientes y determine posibles responsabilidades penales o administrativas.
Como parte de las primeras acciones, dos elementos fueron separados temporalmente de sus funciones mientras avanzan las indagatorias.
Prácticas señaladas desde hace años.
De acuerdo con testimonios internos y versiones ampliamente conocidas entre corporaciones, la sustracción de combustible no sería un hecho aislado.
Fuentes consultadas señalan que existen agrupamientos con unidades descompuestas o fuera de circulación que, pese a no operar por fallas mecánicas, aparecen en bitácoras con cargas diarias de gasolina.
También se menciona la presunta existencia de tarjetas especiales asignadas a ciertos mandos, las cuales permitirían abastecer combustible incluso en vehículos particulares, situación que —de confirmarse— representaría un posible desvío de recursos públicos.
Señalamientos que alcanzan a otras dependencias.
Las versiones recogidas indican que estas prácticas no serían exclusivas de la SSP. En la Fiscalía General del Estado, por ejemplo, personal refiere carencias de combustible para patrullas oficiales, mientras que supuestamente existiría suministro de gasolina y diésel para vehículos particulares vinculados a áreas administrativas o familiares de funcionarios.
Las autoridades estatales informaron que será la Fiscalía quien determine la veracidad de los hechos y las posibles sanciones. Mientras tanto, la SSP aseguró que mantendrá colaboración plena con las investigaciones y reiteró su compromiso con el combate a actos de corrupción dentro de la institución.
El caso vuelve a poner bajo la lupa el manejo de recursos en corporaciones de seguridad y la necesidad de mecanismos reales de control, transparencia y rendición de cuentas dentro de las dependencias encargadas de proteger a la ciudadanía.







