Por: Lilia Cisneros Luján

22 de mayo 2018

De matanzas, bodas y accidentes

Escuché a un intelectual afirmar que el mundo estaría en un gemido global si la ignorancia doliera y, a partir de dicha aventurada afirmación, surgen muy diversos cuestionamientos ¿Hay gemidos en Texas después del asesinato de 10 congéneres por un estudiante de 17 años? ¿Dolerá al grado del quejido lastimero la muerte de más de un centenar de personas por el último accidente aéreo, ahora en Cuba? ¿A cuantos les mueve a erradicar la ignorancia acerca de quienes conforman la empresa arrendadora de aviones a dicho país? y más aun, ¿quienes fueron los propietarios originales de tales equipos aéreos?
La confusión humana llega a tal grado que con todo y la gravedad de hechos como los mencionados, el dios don dinero, con su primer ministro el mercado; demuestran a la realeza de la pérfida Albión que la boda de su sexto heredero al trono, resultó en un mejor negocio que la de su hermano primogénito. Qué la hoy esposa sea divorciada y mayor que el joven consorte, pasó segundo término a la luz de las normas reales como también ha ocurrido con todas las leyendas urbanas acerca del tono pelirrojo del príncipe y la genética afro-americana de la contrayente ¡Pero eso sí! Ninguna otra por más lamentable que haya sido pudo superar los ratings de la boda real, por la cual muchos mexicanos encendieron el televisor desde las cuatro de la mañana del sábado

Ni siquiera, el fuerte impacto de las campañas globales en “contra de la corrupción” como estratagema del imperio global para someter a las distintas democracias, ha merecido mayor atención que lo detalles de la boda real ocurrida justo en medio del BRexit y la afirmación de un deleznable sujeto que ha llamado animales a los inmigrantes. ¿Qué grado de pandus[1] hay entre los propietarios de Youtube y el Dr. GOOGLE? Si pandilla en sus orígenes se refiere a un grupo de personas capaces de identificar un sentimiento de cercanía a grado de llegar a puntos intensos o íntimos ¿Los partidos políticos son pandillas? ¿En que momento la filosofía e ideales comunes entre los miembros de grupos que eran el logro de la democracia mutaron en algo criticable e incluso despreciable? ¿Cómo el pandus devino en pandilla? Aun cuando son muchas las personas que no pueden decir que votarán por “ya sabes quien”, estas también están de acuerdo en que los partidos hacen un deshonroso uso de sus cargos –partidarios y luego gubernamentales- generalmente para obtener dinero o diversos beneficios. De que manera es que el talento ¿puede prostituirse? ¿Quién llevo a este nivel a muchos que ejercen el oficio de periodistas? además del dinero, ¿el uso inadecuado del talento puede derivar en prostitución de los que realizan cualquier actividad pública o privada? He escuchado afirmar pomposamente a algunos viejos inspectores “yo no me prostituyo por cuatro pesos”, pero ¿Por cuanto sí se esta dispuesto a hacerlo? ¿Cuatro pesos multiplicados por cientos de ambulantes es justificable? Defraudar y deshonrar no es solo la posibilidad de quien tiene más saliva, para defraudar al prójimo, se envilece el que habla sin bases o que habiéndolas no está en la posibilidad de pavimentar el camino de la corrección del error que está señalando.

Sí podemos calificar de pandilla a quien comete actos violentos o delictivos –corromper el presupuesto, no cumplir las ofertas de campaña, beneficiarse a sí mismo antes que a sus gobernados- hace trampa y para ello tiene la cobardía de manipular a los más débiles para incrementar el miedo de sus congéneres. En los diversos estudios que se han hecho sobre este fenómeno, la ONU afirma que la mayor parte del dinero que sustenta a las pandillas proviene del comercio ilegal de drogas[2] y se reconoce que son millones los simpatizantes de triadas, yakuza, Cosa Nostra, mafias –irlandesa, judía, rusa, napolitana etc.- sin que haya podido erradicarlas ni la ley Volstead -1919- ni la Convención internacional de Opio. Niños huérfanos en Europa e infantes de y en la calle en Brasil o México, sobreviven cuando se afilian a pandillas callejeras o juveniles, algunas de las cuales excepcionalmente se convierten en ONG de prevención, de este fenómeno que por muy vil que sea no justifica que a sus miembros casi siempre víctimas, se les califique de animales. La búsqueda de sus pares unidos por intereses comunes excepcionalmente y cuando hay un liderazgo con valores éticos puede devenir en la creación de empresas legítimas donde los inicialmente marginados, logren la aceptación, compañía y reconocimiento al que tienen derecho llenando además el sentimiento derivado de la necesidad de pertenencia e identificación social. ¿De que manera se multiplicarán los miembros de las llamadas “gangas” en los estados Unidos de América, luego de ser calificados con absoluta carencia afectiva? ¿Dejarán de liderar a sus grupos si se les encarcela? ¿Este fenómeno disminuye si las cárceles se privatizan? ¿En que medida el fenómeno se refuerza, cuando aumenta el sentimiento de exclusión por la exhibición inmisericorde del boato y el lujo de las minorías de “nobles” que también han cometido delitos?

¿A quien se debe culpar por haber prostituido movimientos sociales latinoamericanos, al infiltrarlos con pandilleros? ¿Se puede calificar de pandilleros a los miembros del ku-klux-klan, que actúan en supuesta defensa racista? ¿Disminuirá este fenómeno de millones de personas solo porque una campaña partidista quiere convencernos de que los buenos somos mayoría? Muchas preguntas que solo apoyan lo contundente de que lo único que sabemos es que nuestra ignorancia tiene límites muy amplios y que evitar que esta termine en gemido universal es factible si en nuestras prioridades ponemos en primer término el interés de conocer las respuestas evitando embrutecernos con la socialité y lo superfluo.
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[1] Lo cual es extendido en una curva amplia, como arco cóncavo etimología latina antes de distorsión negativa.
[2] Estima 352 mil millones de euros al año.