Salvador Hurtado

Por: Salvador Hurtado

La cantante TEHUA, no fue una rokcanrolera en sí, pero dejó huella de los setenta hasta la fecha a los conocedores de la buena música, Esta cantante, fue ferviente amante del país. A los michoacanos nos favoreció con sus interpretaciones, pues en su gran acervo musical, incluyo música ancestral como la JOSEFINITA y FLOR DE CANELA en purépecha y en castellano, si no las han escuchado, compruébenlo son bellísimas y fácil de encontrar en los portales para música. Espero les guste esta admisión como un modesto homenaje a la gran interprete.

Considerada rescatadora de la música tradicional y llamada por el poeta Jaime Sabines la “voz abusadora de los pájaros”, la cantante mexicana Tehua falleció en agosto del 2014 y como suele ocurrir en esta sociedad indocta, no se le dio el valor que para muchos es muy superior al de otros que no aportan nada y los jóvenes sin saber porque se desbordan al escuchar toda esa berreada de esos mequetrefes, ya lo comento acertadamente y con lujo de detalles y claridad el artista Alex syntek.

Siendo sinceros, ignorábamos su fallecimiento y no es justo que haya pasado desapercibido para propios y extraños principalmente para las autoridades que nos gobiernan sobre todo para quienes los asesoran y debieran de tener conocimientos de las obras musicales en general, principalmente aquellas que han trascendido incluido de las fronteras

La intérprete nacida en Querétaro, cuyo verdadero nombre era María del Rosario Graciela Rayas Trejo, pero adoptó el artístico de Tehua (Tú, en náhuatl), dedicó su alma a interpretar temas tradicionales del país. Su familia emigró a los dos años a San Miguel de Allende, Guanajuato, lugar de donde ella se considera oriunda razón por la cual eligió como su última morada. A los 26 años se trasladó a la Ciudad de México para comenzar su carrera de cantante. Según sus propias confesiones, su intención era tener un estilo similar al de Lucha Villa y seguramente, esta generación no sabrá de

quien hablamos; sin embargo, la diferencia en las voces de ambas hizo imposible seguir esa dirección. En sus inicios comenzó a cantar en bares. A principios de la década de los 70s principió a modular canciones de protesta, en ese ambiente conoció a Óscar Chávez y Amparo Ochoa, con quienes alternó en múltiples ocasiones.

Durante esta década participó, dentro del segmento musical, en el programa educativo Caminito, conducido por Pepita Gómiz ex de Héctor Suarez padres del pelón Héctor Suarez Gómiz, así como el programa “Sábados con Saldaña”, dirigido por Jorge Saldaña , donde participó con músicos y cantantes como Jorge Macías, Óscar Chávez y otros concertistas de ese mismo estilo.

Entre sus interpretaciones se encuentran viejas canciones mexicanas de diversas partes del territorio nacional, desde Sonora y Michoacán hasta Oaxaca y Chiapas. Interpretó temas de compositores como Joaquín Pardavé, Agustín Lara, Ignacio Fernández Esperón (Tata Nacho) y Chava Flores, entre muchos otros. Canciones como “Mis blancas mariposas”, “La norteña”, “El buque de más potencia”, “Cuatro milpas”, “Mi casita de paja”, “El jarabe loco”, “Imposible” canciones hasta ya un poco olvidadas, que fueron gracias a Tehua rescatadas del paso del tiempo.

Su carrera fue poco comercial. Además de sus discos, sus canciones aparecen en frecuencias de radio cultural, entiéndase “cultural” y ella concedió especial atención a las presentaciones en vivo, en asociación con instituciones pedagógicas oficiales y privadas en la mayoría de los estados de la república.

La cantante falleció, en su casa del Distrito Federal, víctima de cáncer, tras una larga batalla contra la enfermedad y siempre apoyada por el gremio del que formó parte: los folcloristas, los trovadores de renombre, intelectuales, cantores de nuestra usanza y bohemios.

La opinión oficial refirió que la intérprete era modesta y no se consideraba recuperadora de una tradición, cuando los amantes de la música tradicional saben que su aporte fue trascendental y si influencio en muchos jóvenes que están cantando esa música como, Natalia Laofurcade, Ximena Sariñana, La Santa Cecilia, Carla Morrison, Carlos Rivera, Lila Downs y Yuridia entre muchos otros.

“La música allí está, yo no puedo presumir que rescaté a la música mexicana tradicional, yo no la he rescatado, yo la he repetido y gracias a ello yo he sido rescatada por la música”, dijo tres años antes de su deceso para festejar sus 50 años de trayectoria.

Sin embargo, su gusto por interpretar piezas tradicionales desde los dos años de edad, siguiendo las costumbres de la familia, permitió que se conocieran canciones regionales que fueron populares en México a principios del siglo pasado.

La intérprete, quien se presentó al lado de cantantes como Óscar Chávez, Amparo Ochoa, los Folkloristas o Chava Flores, y cantó temas de Joaquín Pardavé o Agustín Lara, consideraba que en el país no había difusión suficiente de esa música, aunque sí los espacios públicos para hacerlo.

Asimismo, valoraba la participación de jóvenes cantantes en el género que ella abordó, pues el objetivo es que no se perdiera. “La música tradicional no es ningún reto, la música tradicional ahí está; es una riqueza, es una mina.

“El que se sienta atraído y curioso, llegará, escarbará y encontrará. Por fortuna aquí está la música tradicional como mineral espiritual. Encontrarán unas maravillas”, decía.

Tehua fue una intérprete de música que había ganado legitimidad, valor y autenticidad: viejas tonadillas plañideras, cantos comunitarios indígenas, canciones de antes y después de la Revolución, nostálgicas elegías a una patria ideal, así como canciones románticas de ciudades provincianas.

Canciones como “La norteña”, “Cuatro milpas”, “Mi casita de paja” o “El jarabe loco” tuvieron de nuevo voz en Tehua. De Michoacán, Flor de Canela y La Josefinita principalmente quien las rescató del olvido y del paso del tiempo.

Aunque la música de Tehua no fue conocida comercialmente, sus discos y canciones aparecieron en estaciones culturales de radio, explanadas, instituciones culturales oficiales y privadas durante giras por diferentes entidades de la República Mexicana.

Descanse en paz esta mujer celebre en su tierra que encumbradamente la adopto, San Miguel de Allende, en el vecino estado de Guanajuato