Por Carlos A. Montaño
Morelia, Mich; a 23 de julio del 2026.-La semana comenzó con una noticia esperada por muchos y temida por otros. El 22 de julio de 2026, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó por unanimidad la remoción del consejero presidente y de tres consejerías del Instituto Electoral de Michoacán (IEM). El argumento: designaron provisionalmente a un encargado del despacho del Órgano Interno de Control (OIC), una facultad que la Constitución reserva exclusivamente al Congreso del Estado.
El propio tribunal precisó que los consejeros removidos intentaron “evadir la responsabilidad” y que este tipo de designaciones, cuando no se tienen atribuciones, constituye una “conducta grave” que vulnera la autonomía del OIC. A propuesta del magistrado Felipe Alfredo Fuentes Barrera, la Sala Superior confirmó la resolución INE/CG336/2026 y acumuló los recursos de impugnación presentados por el PAN, el PRI y las propias consejerías sancionadas.
Con esta resolución, el TEPJF le dio carta blanca al INE para seguir adelante con el proceso de selección de los nuevos consejeros. La decisión, por el momento, le arrebató al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla el control absoluto del árbitro electoral, poniendo en pausa su ventaja interna para la contienda de 2027. Sin embargo, el nuevo consejo que designe el INE no será del todo desconocido para Bedolla; aunque probablemente pueda ser más afín al proyecto del senador Raúl Morón Orozco, quien, recordemos, fue la única voz de Morena que respaldó la destitución desde el primer momento, el gobernador confía en la lealtad de sus operadores políticos, Ramón Hernández y Humberto Urquiza, para mantener el control sobre el IEM. La partida no está cerrada.
La nueva guardia del IEM: los mismos de siempre
El proceso de selección para renovar la Presidencia y cuatro consejerías del IEM avanza a paso firme, y ya tenemos en la mira a las piezas que jugarán en el tablero. El 7 de julio, el INE publicó los resultados del examen de conocimientos: 41 aspirantes (22 mujeres y 19 hombres) pasaron a la siguiente etapa. Y aunque el discurso oficial habla de “renovación” y “mérito”, la realidad es que los que se perfilan son los mismos que han bailado al son de los poderosos durante años.
La calificación más alta entre las mujeres fue para Lilia Hernández Zaragoza, con 9.30. No es una desconocida: es Jefa de Departamento de Coordinación y Seguimiento de Órganos Desconcentrados en el INE, una funcionaria que conoce el engranaje electoral, aunque ha estado muy alejada del contexto michoacano. Carece de experiencia en el ámbito local y desconoce el manejo político de la entidad. Su perfil es técnico a secas; ha sobrevivido a las últimas crisis en el INE sin mojarse, pero su cercanía con el Consejo General del INE le da una ventaja táctica: conoce los pasillos, los códigos, las conversaciones informales que definen las designaciones.
En segundo lugar, María Isabel Suárez García, con 8.70. Sobre ella hay poca información pública, por lo que puede ser una sorpresa hasta que se revele más información de su perfil. Por ahora, es una incógnita.
La sombra de Ramón Hernández y Humberto Urquiza sigue presente
El que mueve los hilos no es el CENEVAL, ni el COLMEX, ni la UNAM. Es Ramón Hernández Reyes, desde su puesto de coordinador de asesores del consejero Arturo Chávez en el INE. Es Humberto Urquiza Martínez, que aunque renunció a la Subsecretaría de Enlace Legislativo, sigue siendo el operador del gobernador Bedolla y el enlace con el centro del país. Son ellos los que ponen y quitan consejeros. La convocatoria es el escenario, pero el guion lo escriben ellos.
El verdadero poder no está en las calificaciones, sino en las historias que cargan las aspirantes que podrían presidir el IEM. Recordemos que la convocatoria para la Presidencia es exclusiva para mujeres. Y aquí la lista es reveladora.
Sandra Nalleli Rangel Jiménez, con 7.55, es la exdirectora de Organización Electoral del IEM que supervisó la logística durante la época de Ramón Hernández Reyes y Humberto Urquiza Martínez, cuando la elaboración y distribución de las boletas dejó mucho que desear y la cadena de custodia se rompió. Ella fue la encargada de defender los protocolos, de justificar los acuerdos de “reserva” de paquetes electorales que los partidos de oposición señalaron como opacos. Hoy es Subdirectora de Circunscripción Plurinominal en el INE, y desde ahí busca regresar a Michoacán. Su perfil es la prueba viviente de que en este sistema los responsables del desaseo administrativo no pagan costos: ascienden.
Erandi Reyes Pérez Casado, con 6.95, es la actual Directora Ejecutiva de Educación Cívica y Participación Ciudadana del IEM. Es la heredera directa de la escuela burocrática de Hernández y Urquiza, una pieza que ha sorteado todos los relevos y crisis sin incomodar a quienes mandan. Su permanencia en el cargo no se debe a su capacidad de servir a los poderosos.
La ventaja táctica de los “de casa”
Lo que hace especialmente peligrosos a estos perfiles no es solo su historial, sino su cercanía al Consejo General del INE. Lilia Hernández Zaragoza, Sandra Nalleli Rangel Jiménez y Erandi Reyes Pérez Casado no son desconocidas para los consejeros del INE. Han trabajado con ellos, han compartido pasillos, han participado en reuniones. Conocen los códigos, los intereses, las negociaciones informales que definen las designaciones. Ellas han sido formadas en los órganos electorales y han operado un sistema que ha visto cómo el crimen organizado se mete en las elecciones sin que nadie haga nada.
Mientras que otros aspirantes van quedando fuera del selectivo, estas tres mujeres han avanzado sin problemas. No es coincidencia: el sistema está diseñado para favorecer a los que ya están dentro.
Lo que viene: la designación final
El pasado 18 de julio, los aspirantes presentaron el ensayo; la prueba de competencias gerenciales será el 1 de agosto; después, las entrevistas. La designación final será a más tardar el 31 de agosto. Y aunque el discurso oficial hable de “mérito” y “transparencia”, la realidad es que el filtro final es político. Los consejeros del INE, muchos de ellos con sus propias agendas y lealtades, serán quienes decidan.
La renovación del IEM no es una renovación. Es una reproducción del mismo sistema de poder que ha dominado la vida electoral de Michoacán durante años. Los mismos actores, las mismas lealtades, los mismos intereses. Lilia Hernández Zaragoza, Sandra Nalleli Rangel Jiménez y Erandi Reyes Pérez Casado son la prueba de que en este país la impunidad no es un accidente: es el engranaje que mantiene funcionando el sistema.
Esta puesta en escena simula que hay democracia. Pero los ciudadanos no tenemos nada que hacer ahí. No tenemos voz, no tenemos voto. Somos espectadores de un teatro que solo beneficia a los mismos de siempre.
Mientras el IEM siga siendo un botín de la clase política, mientras los consejeros sean elegidos entre los mismos cuadros leales, mientras el crimen organizado siga palomeando candidatos y los operadores de siempre sigan moviendo las piezas, la democracia en Michoacán será una ficción.
Y la ciudadanía, como siempre, paga el costo.




