Morelia, Mich; a 27 de junio del 2026.- En medio de ausencias que no pasaron desapercibidas, la consejera electoral Selene Lizbeth González Medina asumió este viernes la Presidencia Provisional del Instituto Electoral de Michoacán (IEM) prácticamente en solitario, luego de rendir protesta sin la presencia de consejeros electorales y con el notable vacío de representantes de los partidos políticos.
Fue una sesión que duró
4 minutos con 50 segundos, dónde el representante del Partido del Trabajo, al parecer el único que se veía en la sesión transmitida por YouTube, y quién aseguró estar en contra de la medida tomada por el INE, al destituir al consejero presidente y cuatro consejerías más.
No hubo invitación a medios de comunicación.
El acto protocolario, realizado en la sala de sesiones del organismo electoral, estuvo marcado por la escasa asistencia, situación que generó lecturas políticas al interior del instituto y entre actores partidistas, pues la toma de protesta ocurrió sin el respaldo presencial de quienes integran el máximo órgano de decisión electoral en la entidad.
La única consejera en funciones, Carol Berenice Arellano se encuentra de vacaciones.
De acuerdo con el boletín oficial del IEM, la designación de González Medina deriva del acuerdo INE/CG343/2026, aprobado por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral, mediante el cual se formalizó su nombramiento como presidenta provisional.
Aunque institucionalmente el relevo busca dar continuidad a las actividades del organismo electoral,la ausencia de consejeros y la falta de acompañamiento de los partidos políticos enviaron un mensaje de distanciamiento en un momento clave para la vida interna del árbitro electoral michoacano.
La ceremonia se desarrolló de manera breve y sin mayores pronunciamientos públicos por parte de actores políticos, dejando una imagen poco habitual en un relevo de esta naturaleza: una presidenta provisional que asumió el cargo prácticamente sola.
Este escenario abre interrogantes sobre el clima interno dentro del IEM y la relación entre el órgano electoral y las fuerzas políticas, particularmente de cara a los próximos procesos y decisiones que deberá encabezar la nueva titular provisional.




