Por Salvador Hurtado
El discurso corto de Salma Hayek, que para muchos debió haber sido referido por la presidenta de ascendencia Judía Claudia Sheinbaum. la cual no se atrevió, no solo dirigirse al país que gobierna sino a todo el mundo en la inauguración del Mundial 2026, sin embargo en la política personajes famosos en este caso del séptimo arte prestan su nombre y fama no se sabe a cambio de qué, pero la internacional actriz Salma Hayek aceptó al parecer de muy buena gana hecharse ese trompo a la uña dizque en calidad de embajadora cultural para representar a México invitada por la FIFA, aunque el gobierno diserta que la invitación fue solo de la FIFA.
Así que en medio de la cancha del estadio Azteca, más puesta que un calcetín muy segura, la Hayek sabía que no habría rechifla y mucho menos mentadas al dirigir el mensaje. Expreso orgullosa toda al orbe: “Los mexicanos estamos muy honrados de que sea aquí donde inicia el primer partido de esta maravillosa tradición del fútbol que nos une a todos. ¡Que viva México y que viva el fútbol!”. Hay que hacer notar que posiblemente para los organizadores incluido el gobierno Mexicano, el país no tiene mujeres cantantes, pues amenizaron el espectáculo, la Española Belinda y la colombiana Shakira, desde nuestro punto de vista lo que valió la pena fue la breve participación del grupo Mana. Por fortuna nuestro Himno Nacional lo interpreto Alejandro Fernández.
En la política no debería de causar extrañeza recargar en personajes artístico, cultural y deportivo, pues a falta de credibilidad desde hace años, los partidos políticos y gobiernos lo practican y si no pregunten a los maeses y doctorados del Partido Verde “Ecologista” que hasta en veda electoral contratan a personajes conocidos para atraer la atención y votos rápidamente, ellos conectaron a través de youtubes con las masas tratando de mejorar su imagen pública. Debido a la fama, estas figuras mercenarias que supuestamente facilitan la transmisión de mensajes movilizando a sectores de la población que suelen ser apáticos hacia la política.
Las razones estratégicas principales son: Popularidad instantánea: A diferencia de los políticos tradicionales, actores y atletas ya cuentan con el reconocimiento y cierto afecto del público. Los partidos como el verde mayormente los usan como “gancho” para llamar la atención mediática sin invertir años en construir una imagen. Transferencia de confianza: Se asume que si el público confía en un artista o admira a un deportista, esa misma simpatía se trasladará al partido, candidato o al gobierno en turno.
Deben tener Conexión emocional y aspiracional: Estas figuras representan historias de éxito y “$uperación”. Los regímenes los utilizan para transmitir valores de triunfo, esfuerzo y cercanía con el pueblo. Control de la agenda pública: En ocasiones, la popularidad de estos personajes se utiliza para desviar la atención de problemas sociales complejos o para legitimar políticas públicas y campañas de salud, educación, cultura o programas sociales.
Ejemplos de su uso en México: Esta práctica es común en los procesos electorales mexicanos, donde figuras conocidas buscan candidaturas a puestos de elección popular. Algunos han logrado integrarse a la administración pública gracias a la fuerza de su imagen, aunque frecuentemente esto genera debate sobre si poseen la experiencia administrativa necesaria para gobernar.
Otra práctica que se ha puesto de moda en los gobiernos del país viene siendo el uso de eventos musicales como maniobra de distracción que responde a tácticas de manipulación sociopolítica bien documentadas. Cuando un gobierno enfrenta situaciones críticas que no puede o no quiere resolver, recurre a este tipo de espectáculos para generar un efecto de evasión. En las sociedades contemporáneas, la política se ha convertido en un espectáculo aberrante, y éste no solo vende, sino también funciona como una poderosa cortina de humo. El exceso de imágenes, escándalos y declaraciones ruidosas distrae, fragmenta la atención y dificulta la reflexión crítica de la ciudadanía.
Existen expertos rijosos o porros para distraer con estúpidas peleas y declaraciones escandalosas, tales son los casos de: Gerardo Fernández Noroña, Arturo Ávila entre otros, los roces con otros legisladores e inclusive fuera del recinto al que han convertido en un verdadero circo no solo en el Congreso de la Unión, pues en todos los congresos estatales han sido emulados por verdaderas copias baratas convirtiendo los congresos locales en unos verdaderos antros. Reiteramos es tan recurrente el dar de que hablar por ser tan abominables que al parecer para eso los tiene el sistema pues sus compañeros de partido y el gobierno les aplaude en vez de criticarlos. Estamos pero bien jodidos.






